¿Cómo catar un vino? Primeros pasos

Acepta lo que la vida te ofrece y procura beber de las copas que tienes delante. Todos los vinos deberían ser probados, algunos apenas un sorbo, pero con otros, bébete la botella entera.

Paulo Coelho

Nuestros sentidos nos transmiten información durante todo el día, pero la mayor parte la percibimos de forma subconsciente. Sin embargo, cuando realizamos una cata, procuramos analizar y memorizar conscientemente el mayor número de sensaciones para aumentar nuestro placer y conocimiento. Respetando un par de reglas básicas para la cata, cualquiera puede mejorar su experiencia con un vino. Son reglas simples, lo demás se logra con entrenamiento y experiencia.

¿Qué vaso utilizar?

Un vaso con forma de tulipa, o una copa de vino con una abertura más estrecha que la base, cumplirán con nuestro propósito. Al tener una base más ancha, esto permitirá airear el vino. Y al tener un cuello más estrecho, retendrá mejor los aromas. También evita las salpicaduras al girar la copa para airear o al inclinar el vaso para examinar el vino. Lo ideal es utilizar siempre el mismo vaso para poder comparar desde una misma base. Y si vas a catar varios vinos, tendrás que escupirlo. Tal vez pienses que es un desperdicio, pero es la única manera de realizar una cata con varios vinos en condiciones.

Pasar a examen el vino usando los ojos, la nariz y la boca es la forma clásica para cualquier cata. El error más común es establecer un prejuicio con el primer o segundo paso, pero hay que esforzarse en utilizar los tres sentidos.

Los ojos

Vaso vino

Inclina el vaso sobre una superficie blanca. Si se trata de un tinto trata de discernir su intensidad, es un índice de la concentración en el vino. Por supuesto, el color varía en función de la uva y para evaluarlo correctamente hace falta mucha experiencia. Observa bien los tonos en el color, para un tinto, esto puede variar desde un toque anaranjado o teja hasta caoba en función de su evolución. Si es un vino blanco, su color amarillo se desarrolla con el tiempo desde pálido hasta dorado.

La nariz

Huele el vino recién servido, antes de hacer girar la copa. Y vuelve a olerlo inmediatamente después tras airearlo. Airearlo en el vaso libera moléculas de olor más pesadas. Me parece increíble como puede llegar a cambiar un vino mientras se va aireando, la cata justamente se enfoca en apreciar estos cambios.  Con un poco de entrenamiento se pueden distinguir familias de aromas y después los aromas:

Algunos ejemplos

Familias aromáticas Aromas
Frutales Frambuesa, cereza, fresa
Florales Acacia, jazmín, rosa
Especiados Menta, canela, pimienta
Vegetales Té negro, tomate, pimentón

La boca

Prueba un poco de vino y mantenlo en tu boca. Observa las sensaciones con el tiempo. Normalmente el sabor dulce aparece en la punta de la lengua. La acidez, el salado y la astringencia en el medio y la amargura al final de la boca. Aspira un poco de aire por la boca y expira por la nariz. Este proceso llamado retro-olfacción refuerza la percepción de los aromas. Aquí hay que evaluar su persistencia. Verás una vez más como el sabor va cambiando en función de como lo hayamos aireado. Este proceso de airear y comparar es toda una ceremonia que permite obtener nuevas sensaciones al disfrutar del vino. Finalmente escupe y vuelve a percibir la persistencia de los aromas que puede ir de 0 a varios segundos.

Si crees que me he dejado algún paso o detalle básico, no dudes en ponérmelo aquí debajo.

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